Cirilo
Montesinos,
el último miembro de Anhela, tiene antenas en la parte inferior
de la espalda y escamas en las plantas de los pies. Nadie sabe para
qué sirven, y ése es su secreto. Cuando toca, es capaz
de abstraerse hasta tal punto que parece que ha entrado en trance,
y sólo la nota correcta lo despierta de este estado. Sus
admiradores afirman que esos instantes son cruciales, que entonces
viaja a extrañas dimensiones y encuentra nuevos sonidos y
ritmos desconocidos. Otros dicen que ya es hora de que deje las
drogas. Él se mantiene impávido, y su rostro marmóreo
no desvela sus misterios.
|